““Lo que vimos fue una cadena de eventos desafortunados”, lamenta Francisco García Álvarez, expresidente de la Asociación Mexicana de Ingeniería Estructural. García Álvarez sostiene que no hay un solo factor que lo explique todo, pero se inclina más a pensar que lo que falló fue la construcción. El estructuralista, que ha visitado la zona siniestrada a pie de calle, no ve problemas en el diseño ni en la calidad de los materiales utilizados, pero sí en el proceso de montaje.

Su hipótesis preliminar se basa en la forma en la que colapsó el tramo, como si fuera una especie de libro entreabierto. Esa plataforma partida por la mitad, en forma de V, puede deberse a un problema en la soldadura de las vigas de acero, que son más cortas que la distancia entre las columnas del puente, por lo que tienen que unirse. Si no se reforzó bien la unión de las piezas, se puede esperar que la estructura se caiga justo por el medio. García Álvarez dice que no se suelen revisar todas las soldaduras de la vía, sino que se toma una muestra de algunas partes, lo que pudo hacer que ese riesgo no fuera evaluado.”

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